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Diagnóstico
El problema, explicado

Por qué no tienes cobertura móvil dentro de casa

Casi siempre es por una de estas cuatro razones. Saber cuál es la tuya cambia el trabajo, cambia el precio y a veces cambia la respuesta a si tiene arreglo. Esta página las explica sin vender nada, y dice al final lo que también influye y no cabe en ninguna de las cuatro.

Casi todo el mundo llega aquí con la misma frase: «tengo que salir al jardín para hablar». Y casi todo el mundo llega con la misma explicación equivocada, que es que «aquí no hay cobertura». En la mayoría de los casos sí la hay: lo que no hay es cobertura dentro, que es una cosa distinta y tiene cuatro orígenes posibles.

Las cuatro se comportan de forma distinta y se arreglan de forma distinta. Dos de ellas se resuelven casi siempre. Una se resuelve a veces. Y una, la del valle cerrado, es la única en la que con cierta frecuencia tenemos que decir que no se puede — y lo decimos antes de cobrar nada.

Causa 1 de 4

La distancia La estación existe, pero está lejos

Terreno llano y casa fuera del núcleo. Lo que llega ya viene gastado, y a esa distancia lo poco que queda no atraviesa un muro.

Es la causa más común en toda la vega del Segura, y la más fácil de reconocer: en el jardín tienes una o dos rayas, dentro ninguna, y si te alejas del pueblo va a peor de forma continua. No hay ningún obstáculo, simplemente hay kilómetros. La señal de móvil pierde fuerza con la distancia hagas lo que hagas, y cuando le queda poca, un muro de treinta centímetros se la termina de comer. Se pelea con altura y con una antena direccional: subir la antena por encima del tejado y apuntarla a la estación buena recupera lo que el aire se había llevado. Es la causa con la que mejores resultados obtenemos.

Municipios donde cabe esperar esta causa: Rojales · Benijófar · Formentera del Segura · Daya Vieja · San Fulgencio y La Marina · Daya Nueva · Almoradí · Algorfa · Los Montesinos · Dolores · Catral · Rafal · Jacarilla · San Miguel de Salinas · Bigastro · Granja de Rocamora · Orihuela · Elche · Benferri · Aspe

Causa 2 de 4

Los muros de tu casa Fuera hay cobertura de sobra y dentro no hay ninguna

El problema no está en el kilómetro de aire: está en el metro de fachada. Termoarcilla, hormigón armado, vidrio con capa metálica, persiana de aluminio.

Es la causa de casi todas las urbanizaciones de la costa y de Quesada, y la que peor se entiende, porque en la calle el móvil va perfectamente. La gente da por hecho que si fuera hay cobertura dentro tiene que haberla. No es así: un chalé moderno está construido con los materiales que mejor bloquean la banda de 800 MHz, que es justamente la que atraviesa paredes. El hormigón armado lleva una malla metálica; el vidrio de doble hoja bueno lleva una capa metálica invisible que refleja el calor y también la radio; las persianas son de aluminio. Todo eso junto convierte la casa en una caja. La buena noticia es que es el caso más fácil: una antena fuera, donde la señal está, y una antena interior dentro, unidas por un cable. El muro deja de importar porque la señal ya no tiene que atravesarlo.

Municipios donde cabe esperar esta causa: Ciudad Quesada · Guardamar del Segura · Torrevieja · Orihuela Costa · Santa Pola · Pilar de la Horadada

Causa 3 de 4

La sierra La estación está cerca, pero hay una montaña delante

La roca no se rodea. O se sube por encima, o se apunta a otra estación aunque esté al doble de distancia.

Pasa en todos los pueblos que están a los pies de una sierra: Callosa, Redován, Cox, Crevillente, Albatera. Aquí la distancia a la estación puede ser ridícula —dos kilómetros— y aun así no llegar nada, porque en medio hay quinientos metros de caliza. La señal de móvil no atraviesa una montaña: lo que llega es reflejo, rebote en otra ladera, y el reflejo es precisamente la señal que se cae en cuanto entras en el salón. La solución casi nunca es más mástil. Es cambiar de estación: buscar una que esté a la vista aunque esté mucho más lejos, porque una señal débil y limpia sirve y una señal fuerte y rebotada no. Solo se ve con el medidor arriba, y es la causa en la que un diagnóstico ahorra más dinero.

Municipios donde cabe esperar esta causa: Callosa de Segura · Cox · Albatera · Redován · Crevillente · Novelda

Causa 4 de 4

El valle cerrado Sierras alrededor, y muy poca gente dentro

Las dos causas a la vez: roca en todas las direcciones y tan pocos vecinos que a ningún operador le compensa poner una estación dentro.

Es el caso de los dos Hondones y de La Romana. Un valle cerrado suma la sombra de la roca a una aritmética que no falla: un operador pone una estación donde hay gente que la pague, y 1.334 personas repartidas en doce kilómetros cuadrados no la pagan. La consecuencia es que la señal que hay viene de fuera del valle, por encima de una cresta, muy debilitada. Aquí la altura del mástil vale más que en ningún otro sitio, y aquí es también donde con más frecuencia tenemos que decir que no. Lo decimos en el diagnóstico, antes de cobrar la instalación, y nos parece la parte más importante del trabajo.

Municipios donde cabe esperar esta causa: Hondón de las Nieves · Hondón de los Frailes · La Romana

Y lo demás

Lo que también influye, y no es ninguna de las cuatro

Las cuatro de arriba son las que deciden si hay algo que hacer y qué hay que montar, por eso son el eje de esta página. Pero no son toda la verdad, y quien te diga que sí te está vendiendo algo. Estas otras cosas cambian el resultado, a veces mucho, y casi ninguna se ve desde la calle:

  • La banda. Un mismo operador reparte su señal en varias frecuencias. Las bajas (800 MHz) atraviesan muros y llegan lejos; las altas llevan más datos pero se paran en la primera pared. Dos casas iguales en la misma calle pueden estar enganchadas a bandas distintas.
  • La saturación. En agosto, en la costa, la misma estación tiene diez veces más teléfonos colgando de ella. La cobertura no ha cambiado; el sitio en la cola, sí.
  • Los materiales. El hormigón armado, el aislamiento con lámina de aluminio y el cristal bajo emisivo —el que ahorra en el aire acondicionado— frenan la señal mucho más que el ladrillo. Es la razón por la que a veces una casa nueva capta peor que la vieja de al lado.
  • La orientación y los vecinos. Una casa que da a la sierra y otra que da al mar en la misma parcela no reciben lo mismo. Un edificio nuevo delante puede quitar cobertura a la casa de detrás de un día para otro.
  • Los cambios de la propia red. Los operadores apagan y encienden portadoras, reorientan antenas y reparten el 5G quitándole sitio al 4G. Es la explicación más frecuente del «antes aquí se hablaba y ahora no».
  • El propio teléfono. Una funda metálica, una antena interna peor y la mano puesta encima cambian la lectura. Por eso medimos con equipo y no con la barrita del móvil.

Nada de esto cambia lo que hacemos: seguimos midiendo antes y diciéndote que no si es que no. Lo escribimos porque un vecino con una casa igual a la tuya y mejor cobertura no significa que alguien te esté engañando.

Antes de llamar a nadie

Cómo averiguar cuál es tu caso, tú solo y gratis

No hace falta ningún aparato. Con tu propio teléfono, en diez minutos:

  1. Sal a la calle, delante de tu casa, y mira las rayas. Si ahí tienes tres o cuatro y dentro ninguna, tu caso es el de los muros, y es el más fácil de todos.
  2. Sube a lo más alto que puedas de tu casa — azotea, solárium, la ventana de arriba. Si ahí mejora mucho respecto a la calle, tu caso es de distancia y la altura va a trabajar a tu favor.
  3. Da una vuelta de 360° arriba mirando las rayas y quédate con la dirección en la que más suben. Si solo hay una dirección buena y justo enfrente tienes una montaña, tu caso es el de la sierra.
  4. Coge el coche y aléjate un kilómetro del pueblo, en dirección contraria a la montaña. Si tampoco ahí hay nada, y vives en un valle con poca gente, tu caso es el del valle cerrado y es el difícil.

Con eso ya sabes más que la mayoría de quien te va a dar un presupuesto por teléfono. Lo que sigue —qué antena, hacia dónde y a qué altura— sí necesita un medidor en el tejado, y es lo que hacemos en el diagnóstico. Antes de gastarte nada, mira si te vale la vía gratis: las llamadas por WiFi de tu propio operador, que no necesitan permiso de nadie ni que venga nadie a tu casa.

Una cosa que no vas a leer en las webs que te venden el aparato: el amplificador de cobertura que compras por internet no se puede encender por tu cuenta. Emite en las frecuencias de tu operador, y hace falta su autorización previa; el silencio del operador no vale como permiso. No está prohibido el aparato: está prohibido usarlo sin ese permiso, y quien responde eres tú. Lo explicamos entero, con la nota oficial del Ministerio citada palabra por palabra, en ¿es legal un amplificador de cobertura móvil en España?.

¿Cuál es tu caso?

Dinos el pueblo o la urbanización y lo que ves en las rayas, y te decimos el mismo día cuál de las cuatro es y si tiene solución. El diagnóstico cuesta 49 € y es gratuito si después instalas.

Qué son las llamadas por WiFi · Amplificadores y la ley española · Móvil británico en España · Todas las zonas